que bonita historia de amor
Llega un niño moro a casa:
-Papá, me he hecho blanco.
-¿¡Qué!?
-Sí, estaba harto de ser moro, ahora soy blanco.
-Hijo, tú eres tonto. (PAAS PAAS, dos bofetadas a mano abierta)
-Joder, no hace ni 30 minutos que soy blanco y ya tengo problemas con los putos moros